La ley de Sustitución es la primera de las siete
(7) leyes conocidas, explicadas, experimentadas de nuestra mente, sí, claro que sí, nuestra mente tiene sus
leyes, en desconocimiento de ellas le permitimos, a nuestra mente albergar
nuestro cuerpo, o lo que sería lo mismo somatizar, encuerpar un pensamiento
aunque nos maltrate.
Cuerpo (griego soma) se
relaciona también con sozo que significa sanar, preservar, ser restaurado. Amo
la etimología de las palabras, sus raíces nos demuestran que el conocimiento
milenario de nuestro funcionamiento como SERES por ser es respaldado hoy por la
ciencia luego de investigar por años como SOMOS.
Las neurociencias trabajan
enfáticamente sobre nuestra salud desde nuestra mente, la Psicologia Positiva
nos recomienda vivir desde el agradecimiento, solo con estos dos ejemplos
refuerzo ambos significados señalados en el párrafo anterior. Fuimos diseñados
para vivir sanos, preservados y restaurarnos cada vez que sea necesario
gobernando desde nuestra mente, practicar la resiliencia.
Sustituir, es el único camino
de quitarnos de nuestra mente un pensamiento, sustituyendo uno negativo y
destructivo por otro positivo y constructivo. Los pensamientos fluyen y no se
detienen, tal cual nuestro torrente sanguíneo, no se van de nuestra mente solo peleando con
ellos, lo único que conseguimos es agrandarlos.
De la única manera que se van es sustituyéndolos por otros. Cuando no
podemos controlarlo y nos derrota nuestra mente, es que hemos alimentado tanto
ese pensamiento dándole a nuestro cuerpo de la sustancia química a lo que lo
hemos acostumbrado cada vez que desarrollamos un pensamiento maltratador o
alentador que nos hacemos adictos.
“La producción de nuevas
neuronas utilizando nuestra voluntad no es otra cosa que la plasticidad de nuestro
cerebro en su capacidad de reformarse. Crear un nuevo esquema mental significa reorganizar la
manera en que usamos los circuitos existentes en nuestro cerebro, romper los hábitos
neuronales del pensamiento común que se han convertido en los circuitos
permanentes y duraderos que hemos reforzado diariamente” Dr. Joe Dispenza.
A quien esté interesado en
descansar su mente le propongo lo siguiente:
Comienza por registrar de forma
escrita tus pensamientos, desde el primero al despertarte, cada vez que te des
cuenta que estás pensando fuera de la caja predeterminada para tu felicidad y
si quieres compartirlo conmigo, escríbeme. Quiero demostrarte con este
ejercicio que no contribuimos a nuestra propia felicidad, mucho menos a la
felicidad en unidad, trátese de familia, país, etc.
Helen Vettor.
